Sólo un sueño, un maldito sueño, eso era lo que más deseaba, lo que más anhelaba estaba en un sueño, nunca tal perfecta imperfección la encontraría en la vacía realidad en la que vivimos, nunca... Esos perfectos valles, llenos de vida, vestidos de un verde brillante, que daba la máxima alegría a quién lo mirase, pero con desiertos, de ese amarillo anaranjado, que lo contrarrestaban, que a pesar de verse tan estériles, tan secos, aún así rebosante de existencias, que sobrevivían a diario en ese lugar... Con miles de lares que eran bañados por costas de ensueño, miles de parajes azulosos de frío, hermosos en su inalcanzable existencia, tan magnos que parecían intocables... Pero nada de eso, era real.... El mundo en que la realidad que nosotros hemos creado, esa maldita realidad de la cual somos culpables, pero que nadie acepta esa culpa como propia....Qué daría por que ese magnifico lugar, con el que soñaba todas las noches e incluso cuando estaba en momentos de ensueño a plena luz del día, existiese, pero a la vez, prefería que en sus inalcanzables sueños se quedara, para que nadie tocase, la gran creación de su volátil imaginación, si algún día le encontraba, no permitiría que alguien tocase esa maravillosa invención de su subconsciente...
30 años después...
Por fin, luego de tantos años, en un lugar recóndito de la realidad que creamos, nuestra gran madre nos obsequia presentes, mostrándonos como sería si no la hubiésemos contaminado, como sería todo, si no hubiéramos intervenido con el desarrollo normal de las cosas... Al fin los verdes valles, los secos desiertos, las cristalinas costas y los gélidos témpanos, existían, todo eso reunido en un escondido lugar del mundo, como burlándose a lo que era ajeno a él, totalmente indiferente a lo que sucedía en el resto del mundo...Nunca creyó que podría toparse con su “perfecta imperfección” en esta vida, pero ahí estaba, justo en frente... Todo podía ser real... Todo... Un agudo dolor en el pecho le impedía seguir admirando la magnificencia de todos esos lares... Pero si moría, podía hacerlo con total tranquilidad, su más grande sueño se veía cumplido... Y la última imagen que grabada en su mente quedaría, sería la grandeza del lugar...
jueves, 22 de octubre de 2009
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